Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº5

DYLE Nº5

Experiencias

La necesidad de un proyecto

Angel Rodríguez Díaz

Director del IES Princesa Galiana de Toledo

Introducción

Uno de los principales problemas con los que se encuentran nuestros centros educativos en la actualidad, los públicos especialmente, es la falta de identificación de las comunidades con los Proyectos Educativos de esos centros. En unos casos por indefinición y en otros por la inexistencia de ese eje vertebrador los centros entran en periodos de incertidumbre y desorientación en todo lo que hace referencia a su planificación y organización educativa impidiendo mejorar sus resultados y el éxito escolar.

Un Proyecto Educativo debe ser un punto de encuentro de todos los miembros de esa comunidad y la forma de dar coherencia a su actividad educativa, debe ser un “valor añadido” para el centro y el camino que alumnos, profesores y familias deciden para ofrecer respuestas adecuadas a los nuevos retos y demandas sociales. La forma en la que cada institución decida abordar este proceso vendrá marcada por el marco legal sus características y su entorno. Al final, el recorrido que cada comunidad decida pondrá de manifiesto sus fortalezas y sus debilidades.

En base al principio de autonomía pedagógica, organizativa y de gestión de la norma establecido inicialmente por la LOGSE y que las Leyes posteriores han ido ampliando y matizando, hace diez años en el IES Princesa Galiana iniciamos una reflexión sobre el centro que queríamos y decidimos plantearnos cuestiones como dónde estábamos, quienes éramos, cuales cuáles eran nuestros objetivos y como queríamos conseguirlos. A día de hoy el proceso sigue inconcluso y algunas de esas preguntas, como no podría ser de otra manera, siguen sin respuesta. El camino que iniciamos ha sido vertiginoso y cambiante, desde su inicio sabíamos que no tendría fin pues, como diría Benedetti, cuando vamos sabiendo las respuestas nos cambian las preguntas…

Contexto e historia

El IES Princesa Galiana es un instituto situado en el barrio de Santa Bárbara de Toledo en el que comparten aulas alumnos de 27 nacionalidades. Al tener un porcentaje de alumnado con necesidades de apoyo educativo superior al 20% está catalogado de especial dificultad por tratarse de difícil desempeño por la Consejería de Educación, Cultura y Deportes de la JCCM.

El edificio original que albergaba el centro se terminó de construir en 1989 y aunque inicialmente tenía una finalidad educativa esta no estaba definida. Fue el exceso de alumnos del turno diurno del instituto Azarquiel lo que decantó a la administración educativa por convertir dicho edificio en una sección de este instituto, del que le separaban el rio y varios kilómetros de distancia. Esta situación se mantuvo hasta el curso 2002/2003 en el que se crea como centro independiente el IESO Nº 1 que posteriormente pasaría a denominarse IESO Princesa Galiana.

Los primeros años de funcionamiento fueron difíciles. A la falta de una plantilla estable de profesorado y la deseable continuidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje se le unían enormes carencias en lo referente a instalaciones y un elevado número de alumnos con necesidades educativas de todo tipo. A esta situación, complicada para comenzar a construir un Centro, se le sumaban un sinfín de circunstancias sociales, económicas y familiares de un buen número de alumnos que condicionaban enormemente el día a día en las aulas.

El carácter dinámico de algunos profesores del claustro y su empeño en responder a los retos que nuestro propio centro y su entorno nos planteaban nos hizo iniciar un proceso de reflexión y análisis buscando aspectos relevantes de la comunidad, elementos determinantes en la acción educativa, tanto aquellos que la condicionaban como otros que permitían su avance. Esta radiografía puso de manifiesto las enormes carencias que como comunidad educativa teníamos:

  • Malos resultados académicos del alumnado con altos índices de repetición y abandono.
  • Malos datos de convivencia con un elevado número de partes disciplinarios y sanciones.
  • Elevado número de alumnos con necesidades educativas a las que el centro debía ofrecer respuesta.
  • Elevado número de alumnos con problemas familiares, económicos y de integración social y para los que el centro representaba su única salida.
  • La limitada oferta educativa, con sólo los cuatro cursos de ESO frente a la amplia oferta del resto de centros educativos de la ciudad, era un enorme obstáculo a la hora de conseguir alumnado. Incluso las familias del barrio decidían marcharse a otros centros para evitar un nuevo cambio al finalizar 4º ESO.
  • Nula participación de las familias en la vida del centro.
  • Nula relación con el entorno.
  • Alto nivel de frustración del profesorado ante esta situación.

A pesar de todas estas evidencias que indicaban la necesidad de acometer cambios en el instituto, fue la falta de identificación y pertenencia al centro por parte del alumnado lo que hizo saltar las alarmas. Resultaba cuando menos curioso, si no preocupante, que chicos y chicas con un profundo sentimiento de pertenencia a su barrio no mostraran el más mínimo interés por el instituto al que acudían todos los días y en el que pasaban como mínimo cuatro cursos.

Se consideró que la relación alumnado-centro debía ser el punto de partida de los cambios a plantear y en un primer momento se tomaron dos decisiones de carácter general:

  • La necesidad de articular un centro capaz de dar respuesta a cada alumno, respondiendo a sus intereses y aptitudes. Ser capaces de aprovechar los talentos y fortalezas de cada alumno para desarrollar su potencial.
  • El instituto no podía ser el único elemento de aprendizaje de nuestro alumnado. Las familias y el entorno debían formar parte del centro e interactuar con él.

Con estas premisas se va moldeando un nuevo Proyecto Educativo y nace el proyecto de centro “Galiana Presenta” con dos principios fundamentales:

  • Aprender no puede consistir en acumular datos ni memorizarlos.
  • El aprendizaje natural del ser humano debe partir del modelo del aprendiz, se aprende haciendo, cometiendo errores, reflexionando sobre las causas y rectificando para buscar soluciones, casi siempre con ayuda de alguien más experimentado.

El proyecto

El proyecto se inicia en las asignaturas de Música, Plástica y Tecnología. En un primer momento la propuesta parece poco innovadora, se intenta evitar la “burbuja” existente en secundaria en la relación alumno-profesor a partir de iniciativas que los alumnos conocen y que han puesto en práctica tanto en la etapa de infantil como de primaria. Se opta por el trabajo por proyectos unido a metodologías activas, cooperativas y colaborativas, flexibles e interconectadas, dependiendo si en un momento dado el interés está en el producto o meta a conseguir o si en otro momento el interés está en el proceso a desarrollar. Se busca el aprendizaje autónomo del estudiante tutorizado por los profesores, fomentando su participación activa en el proceso educativo y favoreciendo el aprendizaje significativo.

La necesidad de cambio e innovación propició que William Heart Kilpatrick trazara las bases de la metodología por proyectos a principios del siglo XX. Parte de la concepción de que el alumnado aprende en relación con la vida a partir de lo que le es válido. Por ello, aboga por una “filosofía experimental de la educación” (Kilpatrick, 1967b: 72) en la que el conocimiento se adquiere a través de la experiencia. Critica, asimismo, la división del conocimiento por materias, asignaturas o áreas, porque aprender aisladamente significa que “el alumno no ve o siente la utilidad o pertinencia de lo que se enseña para ningún asunto que le interesa en el presente, y por tanto no se adhiere inteligentemente a la situación actual” (Kilpatrick, 1967a: 49). (Alfredo López de Sosoaga López de Robles, 2015).

Inicialmente este proyecto interdisciplinar cristaliza en la elaboración de CD-DVD con canciones de Disney y videos asociados a dichas canciones, haciendo que se sumen a la iniciativa familias, amigos y profesores del centro. Aparece un nuevo elemento: el uso generalizado de las TIC, generando nuevos entornos, nuevas formas de enseñar para los docentes y nuevas forma de aprender para los estudiantes. El proyecto a través del uso de las nuevas tecnologías empieza a generar en el instituto procedimientos, técnicas y herramientas que implican de manera activa al estudiante en su proceso de aprendizaje.

Siguiendo el hilo conductor de la música los cursos siguientes se trabajan los años 70 y 80 y The Beatles. La convivencia, la integración de toda la diversidad que conforma el centro y los resultados académicos empiezan a mejorar. En el instituto empieza a estar presente un término difuso y difícil de definir: la creatividad. La aportación del profesor de Plástica es fundamental en la consolidación del proyecto y se encamina a “Educar a los alumnos en la creatividad”, tanto en la dimensión interna (conjunto de potencialidades, capacidades, habilidades, etc) como en la dimensión externa (conjunto de oportunidades que tiene la persona de interactuar en diferentes escenarios socio-culturales: familia, centro educativo, barrio, redes sociales).

El Proyecto Educativo va tomando forma. Las nuevas metodologías empiezan a cambiar el centro y requieren de un nuevo modelo de gestión. Se hacen imprescindibles cambios profundos tanto en la planificación como en la toma de decisiones a la hora de plantear actividades. En esta primera etapa se empiezan a adaptar las franjas horarias del centro a las necesidades del proyecto, se hacen coincidir asignaturas y grupos y se reservan los últimos días de cada trimestre para el desarrollo de actividades.

A medida que el Proyecto Educativo va creciendo va requiriendo de cambios tanto en la Programación General Anual como en las programaciones de todos los departamentos. El nuevo centro se percibe en el día a día pero también se va reflejando en todos sus documentos.

La flexibilidad, versatilidad, interactividad y conectividad que añaden las TIC al proceso de enseñanza-aprendizaje requieren de unos mínimos medios que permitan a profesores y alumnos esa manipulación, descubrimiento y transformación creativa. En esta primera fase se consigue dotar al centro de fibra óptica y se habilita un nuevo aula “Croma” para la grabación y edición de gran parte del material audiovisual que nutre el proyecto. Conceptos como “travelling” o “steadicam” empiezan a formar parte del vocabulario de nuestras aulas y de las iniciativas que se ponen en marcha.

Asentado el proyecto y siendo participes de este toda la comunidad educativa toca trasladar el dinamismo generado a aquello que rodea al alumnado. Se inicia el fortalecimiento de esa educación que Dewey llamaba “asistémica” y que el alumnado adquiere en la calle y en otras instancias socializadoras del entorno inmediato. Tocaba integrar el aprendizaje formal con las vivencias cotidianas de nuestros chicos y chicas para lograr un aprendizaje más globalizado, creativo, participativo y enraizado en el entorno (Alfieri et al., 1990; Caivano y Carbonell, 1983). Con la intención de hacer de lo que nos rodea un laboratorio didáctico se amplían las actividades del centro a la Escuela de Música “Diego Ortiz” y al Conservatorio de Música “Jacinto Guerrero”, se hace de los colegios de la zona de influencia una sede más del instituto en los que realizar conciertos, representar obras de teatro o mostrar trabajos de alumnos que hasta hace pocos años pertenecieron a esos colegios.

El IV Centenario de la muerte de El Greco y el 400 aniversario de la muerte de Miguel de Cervantes hacen que el centro se involucre en la vida de la ciudad y participe de manera activa en las distintas actividades que durante estos años se organizan. El IES Princesa Galiana y su propuesta educativa están cada vez más presente en la ciudad de Toledo.

En esta expansión al entorno empieza a cobrar especial importancia una herramienta educativa que había estado presente desde el inicio del proyecto pero que cada vez con más fuerza se hace imprescindible en la vida del centro: el teatro. A través del teatro la magia llega a nuestras aulas, hacemos que nuestros alumnos aprendan a escuchar y a expresarse, a ser más sociables, más tolerantes, con mayor autoestima, que aprendan a cooperar y colaborar con los demás, a ser más disciplinados o a ser capaces de hacer más grupo. Fruto de esta maravillosa experiencia nace un espacio de encuentro y reflexión del que se hace partícipe a otros institutos, tanto a nivel regional como provincial, poniéndose en marcha la Muestra de Teatro Escolar Princesa Galiana que en el presente curso realizará su cuarta edición con la representación de más de 20 obras y acercando el teatro a más de 1000 escolares en cinco escenarios distintos del barrio de Santa Bárbara.

Proyecto “Galiana Presenta” que fue presentando como buena práctica XVI Congreso Nacional y VII Congreso Iberoamericano de Pedagogía [celebrado del] 28 al 30 de junio de 2016, Facultad de Educación, Universidad Complutense de Madrid y que puede consultarse en su libro de actas. (Daniel Rodríguez Arenas, 2016)

Esta segunda etapa se cierra con una apuesta clara por la inclusión educativa y una atención de calidad a la diversidad del alumnado que llena nuestras aulas. Se crea un aula TEA para chicos y chicas con trastorno del espectro autista, se potencia la intervención educativa a través del Arte sumando al centro al programa MUS-E en colaboración con la Fundación Yehudi Menuhin y se crea, con la aportación de instituciones externas y los distintos premios obtenidos por el centro hasta ese momento, un aula-escenario “Espacio Terraplén” como eje de la vida del instituto y con la intención de que también sea un faro en la actividad cultural del barrio y la ciudad.

Con una consolidada línea de trabajo y una notable presencia del centro en su entorno sólo la ampliación de la oferta educativa impedía a la comunidad dar por alcanzados los objetivos inicialmente marcados en el nuevo Proyecto Educativo. La convivencia y los resultados académicos habían mejorado y el centro había hecho de esa línea de trabajo una seña de identidad. Había un buen número de fuentes de evidencia de que se había roto el muro que dejaba la escuela a un lado y la creatividad a otro. Teníamos la sensación de ir por el buen camino y estar haciendo las cosas bien pero hablar de «buena enseñanza» es una cuestión compleja y no resulta nada fácil definirla (TALIS, 2013), por este motivo era necesario conseguir una evaluación holística y fiable de lo realizado hasta el momento tanto en el contexto como en los procesos y resultados. Pero no bastaba con verificar si lo que hacíamos era eficaz, debíamos preguntarnos para qué era eficaz y, también, para quién era eficaz (Gert Biesta, 2010). Esa oportunidad nos la dio la Fundación Telefónica y el proyecto “Escuelas Creativas” de Ferrán Adriá. Este curso de trabajo con el número 1 de la cocina nos hizo preguntarnos por nuestros propósitos y objetivos, por la finalidad última del proceso educativo. Vimos claro que preguntarnos para qué educábamos no era algo opcional sino consustancial al hecho de educar. Y estábamos obligados a hacernos esa pregunta tanto a nivel individual como colectivo.

Descubrimos que dedicábamos mucho tiempo a los métodos y poco a reflexionar sobre las metas. Debíamos decidir si queríamos una educación para la igualdad o una educación para la exclusión. Si queríamos ser agentes de transformación o de transmisión (Flecha y Tortajada 1991). Escuelas Creativas nos confirmó que hablar de procesos de cambio, de innovación o de transformación era hablar de personas y equipos que quieren hacer las cosas de otra manera, que se cuestionan el statu quo de todo lo que los rodea. En definitiva, era hablar de grupos e individuos que tienen personalidad creativa… La experiencia con Ferrán Adriá fue un guante hecho a la medida del IES Princesa Galiana, una evaluación absoluta del centro y sus procesos. Puso a la luz el enorme potencial de nuestra comunidad educativa pero también nuestros puntos débiles. Escuelas Creativas y Ferrán Adriá nos marcaron y nos ayudaron a crecer como centro, nos dejaron claro que “El principio era el lugar que estaba más lejos de todas las cosas…”.

La base estaba creada, era cuestión de tiempo conseguir el siguiente objetivo: el bachillerato. El 9 de febrero de 2017 el DOCM publicaba la conversión del IESO Princesa Galiana en IES y la implantación de la modalidad de Bachillerato de Artes Escénicas, Música y Danza. Esta modalidad de bachillerato era la primera que se creaba en la provincia de Toledo. No cabe duda que la trayectoria e implicación de la comunidad educativa, además de la confianza de la administración educativa en el centro y su Proyecto Educativo, pesaron en la decisión.

En la actualidad el IES Princesa Galiana cuenta con 470 alumnos, frente a los 200 matriculados cuando se iniciaron los cambios, y tres modalidades de bachillerato. Se han construido seis nuevas aulas y están pendiente de construcción otras seis para el próximo curso. Por primera vez el proceso de admisión del alumnado muestra más solicitudes que plazas ofertadas. La planificación lingüística, los proyectos Erasmus+ y la internacionalización del centro nos tienen ocupados. Estos procesos nunca se finalizan al igual que la ilusión con la que se afrontan.

Pasados diez años desde el inicio de este proceso podemos asegurar que iniciativas de este tipo ayudan a transformar la realidad de los centros y mejorarla, añaden flexibilidad y procesos dinámicos frente al conformismo ante los cambios y conducen a niveles altos de realización personal tanto en el profesorado como en el alumnado y sus familias. No tenemos ninguna duda sobre la posibilidad de dejar huella en lo que nos rodea y crear “entornos fértiles” que ofrecen estos proyectos.

Para seguir la evolución de este proceso se pueden visitar las siguientes web:

Web del IES Princesa Galiana: http://www.iesprincesagaliana.com/

Web del proyecto “Galiana Presenta”: http://www.galianapresenta.com/

Durante estos años el IES Princesa Galiana ha obtenido los premios de ámbito educativo que se detallan a continuación:

A nivel Regional:

  • Premio Regional a la Enseñanza de Castilla-La Mancha (2016).
  • Premio Buero de Teatro Joven en CLM (2016). Convocado por la Fundación Coca Cola.
  • Primer Premio Kaleidos 2015. Convocado por la Consejería de Educación de la JCCM, destaca a las iniciativas que realizan los centros educativos fortaleciendo el proceso de enseñanza-aprendizaje con metodologías que buscan el aprendizaje significativo y colaborativo.
  • Mención honorífica en los Proyectos de Excelencia en Buenas Prácticas Educativas 2014. Convocados por la Consejería de Educación de la JCCM.
  • Tercer Premio Kaleidos 2014. Convocado por la Consejería de Educación de la JCCM.

A nivel Nacional:

  • Primer Premio del X Certamen Literario Rosetta para personas con discapacidad intelectual y/o TEA 2017. Impulsado por la Asociación Argadini.
  • Segundo Premio Nacional Fundación GSD de Innovación Educativa (2016).
  • Premio a la Innovación Educativa SIMO Educación (2016)
  • Centro seleccionado dentro del proyecto ‘Escuelas Creativas’, de la Fundación Telefónica-Ferran Adrià (2016).
  • Premio SM a las Buenas Prácticas Educativas. Educar lo es Todo (2015). Convocado por la Fundación SM para apoyar experiencias lideradas por entidades educativas que promuevan la educación plena y la equidad con el objetivo de estimular y promover el éxito educativo en España.
  • Cuarto Premio Sello Europeo de las Lenguas (2013). Convocado por el Organismo Autónomo de Programas Educativos. (Resolución de 9 de julio de 2013, de la Presidencia del Organismo Autónomo Programas Educativos Europeos, por la que se adjudican los premios «Sello Europeo para las iniciativas innovadoras en la enseñanza y el aprendizaje de las lenguas 2013). Enlace a Resolución del BOE: http://sepie.es/doc/sello/boe-resadjudicacion-selloeuropeolenguas-2013.pdf 

    REFERENCIAS

    Alfieri, F. et al. (1990). La ciudad educadora, Barcelona, Ajuntament de Barcelona. I Congrés Internacional de Ciutats Educadores.

    Biesta, G. (2010), Good Education in an Age of Measurement. Ethics, Politics, Democracy. Routledge. New York, p.14.

    Caivano, F.; Carbonell, J. (1993) “Escuela, cultura y territorio”, en Cuadernos de Pedagogía Nº 102, Barcelona.

    Dewey, J. (1972), My pedagogic creed. (The early works). Vol. V. Carbondale and Edwardsville: Southern Illinois University Press.

    Escuelas creativas, “Un viaje hacia el cambio educativo”. Fundación Telefónica (2017).

    Flecha, R., Tortajada I., “Retos y salidas educativas en la entrada de siglo”. En La educación en el siglo XXI. Francisco Imbernón (coord). Morata, 1991. Disponible en: http://cursa.ihmc.us/rid=1279035477015_658449089_20060/La%20educacion%20del%20siglo%20XXI.pdf

    García, N.(2012). “La administración escolar para el cambio y mejoramiento de las instituciones educativas”. Costa Rica. Editorial de la Universidad de Costa Rica.

    Rodríguez, J y Cruz, P. (2015). ¿Nueva forma de programar? Concreción curricular tras la LOMCE. Serbiluz. Recuperado de: http://produccioncientificaluz.org/index.php/opcion/article/viewFile/20425/2038

    TALIS (Teaching and Learning International Survey) (2013). An International Perspective on Teaching and Learning. París: OECD Publishing.

    Trabajos citados

    Alfredo López de Sosoaga López de Robles, A. I. (2015). La enseñanza por proyectos: una metodología necesaria para los futuros docentes. vol. 31, pp. 395-413(1).

    Daniel Rodríguez Arenas, J. R. (2016). “Galiana Presenta…” particularidades del entorno, revisión conjunta del profesorado y nuevas formas de hacer. Del ciclo cuantitativo de la innovación, a ciclo cualitativo. XVI Congreso Nacional y VII Congreso Iberoamericano de Pedagogía (págs. 1212-1213). Madrid: Libro de actas del Congreso.

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