Revista sobre educación y liderazgo educativo DYLE Nº2

DYLE Nº2

Monográfico

Los primeros pasos del Observatorio de la Escuela Rural en Aragón

Fernando Andrés Rubia

Director revista DyLE

El Observatorio de la Escuela Rural en Aragón se creó en 2018 y es un órgano colegiado de participación, de carácter consultivo y de asesoramiento. En él se encuentran representadas entidades y administraciones relacionadas con la escuela y el medio rural. La escuela rural es fundamental para la vertebración de un territorio caracterizado por la despoblación, el envejecimiento y la dispersión de su población.

Palabras clave: Escuela rural, Aragón, despoblación

La escuela rural en Aragón

La escuela rural se ha convertido en uno de los principales garantes de la vertebración del territorio, dada la singularidad del territorio aragonés y de su distribución de población. De hecho, la red de centros educativos es uno de los instrumentos más importantes para combatir la despoblación.

Para tener una idea de la dimensión que la escuela rural tiene en Aragón debemos destacar que el 95% de las localidades tiene menos de 5.000 habitantes, y que en ellas se encuentran la mitad de los centros educativos de todo el territorio, donde estudian, además, el 17% del alumnado aragonés. Desde un punto de vista económico, este alumnado recibe el 31% del presupuesto educativo, ya que el condicionante territorial, la dispersión de la población, supone que el coste de un alumno en la escuela rural esté en torno a los 8.000 euros, mientras que en un centro urbano es de 3.000 euros aproximadamente. Además, el área rural recibe una importante cantidad, más de 16 millones de euros, destinada al transporte escolar para el desplazamiento diario del alumnado que lo necesita. Otro dato destacado es que el Gobierno de Aragón financia el profesorado de casi doscientos centros infantiles de 0 a 3 años en 182 municipios.

La red pública de centros en el medio rural es compleja y aunque varía cada año, una aproximación nos señalaría que está formada por 88 colegios públicos de Infantil y Primaria; 75 centros rurales agrupados (CRA); 29 institutos de Enseñanza Secundaria, de los cuales 13 ofertan Formación Profesional; 7 secciones dependientes de otros institutos de Secundaria; 13 centros de educación de personas adultas; un colegio público integrado de Infantil, Primaria y Secundaria; y un centro público integrado de Formación Profesional. Además, cuenta con 4 Centros Rurales de Innovación Educativa (CRIEs).

En periodos anteriores, las escuelas rurales que contaban con un alumnado de entre 11 y 13 estudiantes tenían una única aula a la que se asignaba un docente y medio. Actualmente, cuando el alumnado llega a la decena, cuentan ya con dos unidades y dos docentes. También hoy, se considera centro completo aquel que cuenta con 140 alumnos, aunque en determinados colegios, según sus características y la distribución de su alumnado, pueden llegar a serlo con algunos menos. La escuela rural ha incorporado, en algunos centros, en los últimos años algunos programas como el bilingüismo y otras mejoras relacionadas con los centros de adultos.

Además, Aragón ha recuperado la red rural de centros de Formación del Profesorado. De los 10 Centros de Profesorado actuales, 4 son urbanos (dos en la ciudad de Zaragoza, uno en Huesca y otro en Teruel) y 6 se sitúan en el ámbito rural: 3 en la provincia de Zaragoza, 2 en la provincia de Huesca y otro en la provincia de Teruel.

La escuela rural se entiende como un espacio común de toda la ciudadanía de la localidad desde el que se puede dinamizar la vida social y cultural, especialmente en las poblaciones más pequeñas. Sirve además para fijar la población ya que ofrece propuestas para el desarrollo del medio rural. La escuela es el espacio más adecuado, y a veces el único, para llevar a cabo intervenciones que alcancen a la mayor parte de la población, desde la formación de personas adultas, las actividades culturales de todo tipo, la enseñanza no formal… hasta las escuelas infantiles o la formación musical.

Una de las reivindicaciones tradicionales de las comunidades autónomas que comparten los modelos de áreas rurales, la distribución de población y la problemática de despoblación, es la mejora en el modelo de financiación autonómica que debe garantizar a todos los ciudadanos el acceso a los servicios públicos en condiciones de igualdad, independientemente del lugar en el que vivan. Estas comunidades consideran que la financiación debe partir de las necesidades reales y el coste efectivo de los servicios allí donde se prestan, considerando particularmente aspectos tan determinantes como la orografía, la baja densidad demográfica o el envejecimiento de la población.

El Observatorio de la Escuela Rural en Aragón

En 2016 el Consejo Escolar de Aragón aprobaba el Pacto Social por la Educación que incluía, entre otros muchos acuerdos, la creación de un Observatorio de la Escuela Rural. Posteriormente, en 2018, se crea el denominado Observatorio de la Escuela Rural en Aragón como un órgano colegiado de carácter consultivo y de asesoramiento. Es también un órgano de participación en el que se encuentran representadas las entidades y administraciones relacionadas con la escuela y el medio rural. El Observatorio se concibe como un espacio de encuentro entre profesionales de diferentes entidades y administraciones que trabajan por la escuela rural y con el fin de estructurar un modelo educativo propio de escuela rural aragonesa. Se trata de una iniciativa pionera que pretende ser eficaz en el fortalecimiento de la escuela rural. Anteriormente, en 2007 se creó el Observatori d’Educació Rural de Catalunya (OBERC), y con posterioridad, a comienzos de 2019 se ha puesto en marcha también un Observatorio similar en Asturias.

Entre las funciones que se le asignan, siempre relacionadas con el ámbito educativo rural, destacamos por su importancia las siguientes: hacer propuestas y recomendaciones a la administración sobre planificación; elaborar propuestas y proponer actuaciones de desarrollo, mejora y evaluación; proponer y elaborar informes sobre el estado de la educación; analizar y estudiar las necesidades de las localidades de menor tamaño; estudiar las necesidades concretas relacionadas con la diversidad cultural; potenciar el trabajo en red entre instituciones y entidades; difundir información; impulsar convenios con otras administraciones públicas o entidades… Todo ello con el fin de mejorar la educación en el medio rural.

El Observatorio está compuesto por una nutrida representación de la administración educativa encabezada por el titular del Departamento de Educación, también directores generales, provinciales y de otros servicios; representantes de entidades locales; representantes de las asociaciones que agrupan a las familias y al alumnado; directores de centros; titulares de centros privados; representantes sindicales y empresariales… Siguiendo de alguna forma un modelo similar al de los Consejos Escolares pero adaptado al ámbito concreto de la escuela rural, recoge la participación de sectores sociales, económicos y culturales de los municipios aragoneses.

El Observatorio empezó a trabajar tomando como punto de partida un informe realizado por el Departamento de Educación que planteaba las fortalezas y debilidades de la escuela rural. El informe reconocía entre las principales fortalezas que la escuela rural cuenta con importantes experiencias y proyectos innovadores que la convierten en un espacio privilegiado para la mejora y la transformación educativa. También reconocía que, a pesar de los desequilibrios territoriales, el modelo educativo rural destaca por ser inclusivo, participativo, personalizado y de calidad; contribuye a vertebrar el territorio de forma que es un instrumento clave para mantener la identidad colectiva y cultural de las áreas rurales. El informe apuntaba también aspectos mejorables como son la estabilidad del profesorado o la formación y participación de las comunidades educativas en otros ámbitos diferentes al centro. El objetivo del Observatorio fue entonces el de diseñar un plan de acción que potenciara sus fortalezas y afrontara y corrigiera sus debilidades.

Otras medidas que la administración educativa está implementando son la actualización del catálogo de puestos de difícil desempeño en el medio rural, el diseño de un plan para aumentar la estabilidad de los docentes a lo largo de varios cursos en el mismo centro, y se ha aumentado la dotación de las escuelas rurales de dos vías incorporando un especialista de Pedagogía Terapéutica o de Audición y Lenguaje.

Entre las tareas asumidas por el Observatorio se encuentran además la de potenciar la investigación, elaborar y recoger documentación, producir materiales didácticos adaptados, y compartir y difundir experiencias. También se propone la organización de jornadas y encuentros anuales entre docentes y otros profesionales del medio rural que favorezca la difusión de estos trabajos y experiencias y que puedan transformarse en una red en la que participen las diferentes instituciones y entidades relacionadas con la educación rural. Entre las primeras medidas estuvo la celebración de una jornada de participación de la comunidad educativa del medio rural, que se produjo en enero de 2019 en la localidad de Calamocha (Teruel). También se ha planteado un nuevo encuentro sobre el papel del docente en el ámbito rural y la especialización de su formación. 243.png

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